Durante la sesión de Pleno de la LXI Legislatura del Estado de
Querétaro, la diputada Leonor Mejía hizo uso de la tribuna para
destacar la importancia de transformar los modelos de crianza hacia un
enfoque positivo, basado en el respeto, la empatía y la comunicación
entre madres, padres, cuidadores y niñas, niños y adolescentes.
“La infancia es un instante breve, un suspiro en el tiempo… pero en
esos pocos años se siembran las raíces más profundas del ser
humano”, señaló la legisladora al inicio de su intervención.
Mejía recordó que los métodos de crianza empleados en el pasado se
regían por la disciplina rígida y la obediencia absoluta, lo que derivaba
en infancias breves y en muchos casos marcadas por el trabajo
temprano y la falta de espacios para el desarrollo emocional.
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición
2022, en México el 55% de niñas, niños y adolescentes han
experimentado disciplina violenta en su hogar, lo que afecta gravemente
su salud mental, su desempeño escolar y su bienestar emocional,
además de perpetuar ciclos de violencia en la vida adulta.
La legisladora compartió el caso de “Andrés”, un ejemplo de cómo los
castigos físicos y la negación de las emociones en la infancia pueden
generar adultos inseguros, con dificultades para establecer relaciones
sanas y con tendencia a aceptar injusticias por temor a la autoridad.
“Esta iniciativa pretende impulsar el cambio en el paradigma de la
crianza en las familias queretanas, sin criminalizar a las madres y
padres que con amor buscan educar a sus hijas e hijos, mostrando que
existe un nuevo modelo de crianza que se basa en el respeto, la empatía
y la comunicación”, subrayó.
Asimismo, destacó que esta propuesta se suma al esfuerzo del
gobernador Mauricio Kuri, quien ha puesto el desarrollo de la niñez
queretana en el centro de su agenda con la llamada Ley Kuri, ya
aprobada por la Legislatura, reconociendo en ello un paso de gran
calado social.
La diputada enfatizó que la crianza positiva no significa ausencia de
límites, sino ponerlos con ternura, con reglas claras que protejan y
guíen. “Un abrazo puede calmar lo que un castigo jamás logrará”,
expresó.
Finalmente, reconoció a sus compañeras y compañeros legisladores
por votar a favor del dictamen que impulsa la crianza afectiva en las
familias de Querétaro, con el objetivo de garantizar entornos de amor,
respeto y bienestar para las nuevas generaciones
